domingo, diciembre 04, 2011

EL PROFESIONAL DE LA INFORMACIÓN




La Sociedad de la Información y el profesional de la información

Por: Idalmys Cruz Dominguez

INTRODUCCIÓN / RESUMEN
El potencial revolucionario de internet a todos los niveles de la sociedad conlleva riesgos y retos de brechas a muchos niveles, tanto dentro de una sociedad como entre países. Así, tal y como se argumenta en el artículo, se hace necesario repensar y transformar los modelos formativos hasta ahora utilizados convirtiendo la información no solo en una necesidad de la infancia y juventud, sino también de la edad adulta y por extensión de todos los ciudadanos. La pregunta clave, en consecuencia con lo mencionado, será ¿qué modelo de sociedad de información queremos construir y qué papel juegan las tecnologías de información y el profesional de la información en este proceso?

INTRODUCCIÓN 

Hoy por hoy la composición tecnológica de que dispone el mundo descansa, no en "energía" sino en "información" como factor clave; lo cual permite ahorrar tiempo, espacio, recursos humanos, materiales y también energía, constituyendo esto el rasgo distintivo de lo que algunos autores denominan el paso de la segunda y tercera revolución industrial, que comenzó a generarse en las últimas dos décadas del siglo XX. 

Casi todos los autores coinciden en que a nivel de empresa y procesos productivos estos se apoyan en dos componentes fundamentales: las tecnologías de la información y en un nuevo modelo de gerencia y organización de la misma. 

Un ejemplo claro de lo que estamos apuntando son las llamadas tecnologías digitales de información y comunicación, que representan la tecnología más genuina e idiosincrásica de la sociedad informacional. 

El rápido progreso de estas tecnologías brinda oportunidades sin precedentes para alcanzar niveles más elevados de desarrollo. La capacidad de las TIC para reducir muchos obstáculos tradicionales, especialmente el tiempo y la distancia, posibilitan, por primera vez en la historia, el uso del potencial de estas tecnologías en beneficio de millones de personas en todo el mundo. Ellas deben considerarse un medio, y no un fin en sí mismas. 

En condiciones favorables, estas tecnologías pueden ser un instrumento eficaz para acrecentar la productividad, generar crecimiento económico, crear empleos y fomentar la ocupabilidad, así como mejorar la calidad de la vida de todos. Pueden, además, promover el diálogo entre las personas, las naciones y las civilizaciones. 


CONTRADICCIONES Y COMPROMISOS 

En la reunion en Ginebra del 10 al 12 de diciembre de 2003 con motivo de la primera fase de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información, se plantea: 

Declaramos nuestro deseo y compromiso comunes de construir una Sociedad de la Información centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo, en que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento, para que las personas, las comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción de su desarrollo sostenible y en la mejora de su calidad de vida, sobre la base de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y respetando plenamente y defendiendo la Declaración Universal de Derechos Humanos 

Somos plenamente conscientes de que las ventajas de la revolución de la tecnología de la información están en la actualidad desigualmente distribuidas entre los países desarrollados y en desarrollo, así como dentro de las sociedades. Estamos plenamente comprometidos a convertir la brecha digital en una oportunidad digital para todos, especialmente aquellos que corren peligro de quedar rezagados y aún más marginados 

Sin embargo el uso de estas tecnologías no opera de igual manera en las distintas sociedades contemporáneas y mucho menos si tenemos en cuenta las diferencias substanciales que existen entre los países más desarrollados y los que no lo están. Castells (2001) nos indica que la disparidad entre los que tienen y los que no tienen acceso a Internet amplia la desigualdad. Es motivo de reflexión y estudio si la revolución de la información ayudará a disminuir las diferencias entre los ricos y los pobres, o si esto dará la pauta para elevar los estándares de vida de 3500 de millones de personas que según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP 1999, 2000 y 2001) viven con menos de 2 dólares norteamericanos al día. Precisamente estas diferencias en el grado de desarrollo hacen que el impacto tecnológico no esté siendo equitativo. Declaraciones de la OECD en su informe sobre el impacto social y económico del comercio electrónico revelan datos significativos respecto a esta desigualdad tecnológica: "La visión de una economía global basada en el conocimiento y un comercio electrónico universal, caracterizados por el fin de la distancia deben ser contrastados por la realidad de que la mitad de la población del mundo nunca ha hecho una llamada telefónica y mucho menos accesado a Internet" (OECD,1999). 

Ciertamente la transformación desde un modelo de sociedad industrial hacia la sociedad de la información es un proceso en el que se cruzan factores y fenómenos más complejos que los meramente representados por la aparición de las tecnologías digitales. El período histórico en que nos encontramos se apoya en el cruce de diversos y variados procesos sociológicos, económicos, políticos y culturales como son la globalización, la mercantilización de la información; la hegemonía de la ideología neoliberal; el incremento de las desigualdades entre los países avanzados y el resto del planeta; la superpoblación y los flujos migratorios del sur empobrecido hacia el norte rico… 

La idea central que queremos transmitir es que los acelerados cambios tecnológicos, la aparición de nuevas formas culturales, el surgimiento de nuevos puestos laborales vinculados con la digitalización de la información, el constante crecimiento del conocimiento científico están provocando la necesidad de repensar y reestructurar los modelos formativos hasta ahora utilizados convirtiendo la informacion no solo en una necesidad de la infancia y juventud, sino también de la edad adulta y por extensión de todos los ciudadanos, como se está viendo en estos últimos tiempos, ya que la misma es un factor clave para el desarrollo político, social, cultural y económico de esta nueva etapa de la civilización en la que nos encontramos. 

Cada tiempo histórico, cada civilización tiene una o varias tecnologías idiosincrásicas, hegemónicas para su funcionamiento. Con ello no queremos afirmar que la tecnología determina el modelo de sociedad, sino que el desarrollo organizativo y social en un tiempo histórico concreto se apoya en unos tipos de tecnologías más que en otras. 

Existe una relación simbiótica entre sociedad y tecnología, no una interacción determinista, pero hay que destacar que las tecnologías existentes en un determinado momento histórico son un factor relevante que estructura, redefine y configura las relaciones sociales, económicas y culturales y en consecuencia la dirección del cambio social. Si no se dan las condiciones sociales propicias ciertos avances tecnológicos no se generalizarían y viceversa, ciertas tecnologías tienen tanto impacto sociocultural que condicionan el futuro desarrollo de la sociedad. 

El aumento de la participación del equipamiento computarizado ha provocado su considerable utilización estimulando diferencias o ventajas y desventajas, por decirlo mejor, que se han generado en cuanto al desarrollo del área de tecnologías de información. 

La pregunta clave, en consecuencia con lo mencionado, será ¿qué modelo de sociedad de información queremos construir y qué papel juegan las tecnologías de información y el profesional de la información en este proceso?. Las respuestas indudablemente son variadas.

En el mundo, muchos sectores ven en las TD la panacea del progreso de nuestra civilización, por el contrario, existen otros análisis que describen a las TIC como el triunfo de un modelo de sociedad tecnocrática, deshumanizada y basada en criterios meramente mercantiles.

Así mismo, existe un análisis por Manuel Area Moreira en el que identifica cuatro grandes discursos sobre las mismas:
  1. discurso mercantilista: en el que la sociedad de la información es una gran plaza comercial en la que se participa a través de las redes de comunicación digitales. Desde esta visión el desarrollo de la sociedad de la información supondrá mayor bienestar material y en consecuencia mejor bienestar para el individuo.
  2. En consecuencia a la posición anterior Area Moreira define un discurso crítico político en el que defiende que las tecnologías digitales deben estar al servicio del desarrollo social y humano y no controlado por los intereses de las grandes corporaciones industriales del mundo capitalista. Sobre este aspecto se trató mucho en los encuentros del Foro Social Mundial "Otro mundo es posible" celebrados en Brasil en el que se intentó reorientar el desarrollo tecnológico bajo parámetros y criterios sociales y políticos.
  3. Define un tercer discurso que denomina tecnocentrista, en el mantiene que las tecnologías digitales en general e Internet en particular, son el eje de un proceso en revolución no solo tecnológico sino también de la civilización humana. De este modo convierte a las tecnologías en el centro del cambio social y cultural y sería este discurso la versión actual el determinismo tecnológico.
  4. Finalmente identifica un discurso apocalíptico en el que ve a las TIC como el fin de los ideales y valores de la modernidad y del modelo ilustrado de la sociedad. Esta posición cuestiona el presente, denunciando la invasión de las tecnologías digitales sobre nuestra civilización.
Se entiende que no habrá discordia si afirmo, que independientemente de cualquier tipo de discurso que pudiera existir, uno de los efectos más notables de las TI es que permiten y facilitan una mayor comunicación entre las personas sin importar su situación geográfica o temporal, ya que estas rompen barreras espacio _ temporales facilitando la interacción mediante formas orales (el teléfono), escrita (el correo electrónico) o audiovisual (la videoconferencia).

La función social del profesional de la información no se puede limitar a crear y organizar centros de información, sino a tratar de establecerse como motor del desarrollo social, transmitiendo el conocimiento mediante la difusión de toda la información utilizable. Su actuación se establece como puente entre los emisores y los usuarios. Esta postura destaca el compromiso social del trabajador de la información.

El actual profesional de la información es el efecto del avance del conocimiento, del uso de las tecnologías para captar y procesar más información rápidamente y originar más conocimientos útiles, así como los cambios organizacionales modernos, en los que el profesional de información está desempeñando un papel cada vez más importante.

Nuestras funciones se acrecientan y enriquecen con el surgimiento y desarrollo de las TI. El hecho de que el conjunto de las fuentes de información accesibles a través de la red no puedan considerarse aún un sistema de información coherente y confiable, impone importantes desafíos a los profesionales de la información que somos los capacitados para imponer, con los correspondientes cambios y nuevos enfoques, las normas que facilitan la búsqueda y recuperación de información, así como para ser los principales usuarios y suministradores de información en la red. Y tratar con ello de disminuir la brecha digital, convirtiéndonos en "puentes digitales".

Otro hecho destacable es que las TI mejoran la eficacia y calidad de los servicios. La creación de bases de datos por poner un ejemplo, accesibles desde cualquier punto geográfico y en cualquier momento, junto con la gestión informatizada de enormes volúmenes de información, permiten incrementar notablemente la rapidez y eficacia de aquellas tareas y servicios que tradicionalmente eran realizadas de una forma rutinaria y mecánica por personas o instituciones.

En el pasado, nunca fue tan radical y dramático como en el presente, cualquier innovación ocurrida anteriormente (la imprenta, el reloj, la electricidad, el teléfono) fueron generalizándose e implementándose con el paso cotidiano de la sociedad de modo pausado a través de un proceso lento que duraba años, décadas y que afectaba a varias generaciones. Sin embargo las TID han cambiado nuestras vidas como un vendaval que ha arrasado con los modos y formas culturales, laborales y comunicativas hasta ahora tradicionales. En la actualidad asistimos a una revolución, que ocurre en el seno de nuestra vida cotidiana y no aceptarla significará correr el riesgo de caer en la lista de los nuevos analfabetos.

El acceso a la información y al conocimiento para lograr el mejoramiento y la calidad de vida representa un estímulo y una oportunidad para que los países pobres y en desarrollo puedan brincar la brecha digital.

Los recursos informativos y las TIC son mas escasos a nivel local y en ocasiones insuficientes para sostener las necesidades que de ellos tiene la comunidad, se hace necesario entonces el diseño e instrumentación de "puentes digitales", que bien pudieran ser los profesionales de la información, como señalábamos anteriormente, con sus orientaciones oportunas y bien dirigidas pues es evidente que la guerra de la información tiene una doble dirección; por un lado fomentando el consumismo en quienes económicamente pueden hacerlo y por otro lado deformando a quienes económicamente no pueden vivir del consumo, pero hacen posible que el consumo exista.

El desarrollo humano sostenible propone una combinacion de instrumentos de planificación y operaciones de mercado, e integra los sectores públicos en la concreción de estrategias nacionales de desarrollo. Lo anterior se concibe como medios necesarios para alcanzar la ampliación de las oportunidades de los hombres, contemplando tambien la participación activa en este proceso.

La fortaleza del sistema social cubano posibilita que todo el talento que la naturaleza da se cultive en una buena escuela pública, se desarrolle en una buena universidad y se potencie en contacto con la mejor tecnología disponible nacionalmente.

El país ha proyectado consecuentemente el desarrollo científico y tecnológico, considerándolo una premisa y no una consecuencia del desarrollo. Hoy, cuando la brecha entre países ricos y pobres se hace cada vez más grande, Cuba tiene fortalezas humanas y tecnológicas para aprovechar las oportunidades que brinda el progreso científico y tecnológico mundial.

Nuestro pais ha defendido siempre el concepto de que el uso masivo de las TIC no es un fin sino una herramienta poderosa para lograr el desarrollo y defenderá el acceso democrático a Internet y la necesidad de utilizar los beneficios de la red informática en el desarrollo sostenible de los pueblos y no como vías de agresión a la soberanía nacional.

Cuba demanda que ningún país del mundo tenga preponderancia en el control de Internet, ya que a todas las naciones les corresponde participar en la distribución de los recursos que ofrece la Red.


CONCLUSIONES

En la actualidad, el dominio evidente de Estados Unidos impone una actitud contraria al paradigma democrático de accesibilidad y realmente, las potencias de la información no han hecho absolutamente nada para revertir las desigualdades provocadas por la desigual distribución de Internet.

La tecnología no es neutral, responde siempre a los intereses de quienes la poseen y la aplican. Esta es una las explicaciones de por qué la extensión de las TIC por el mundo, con un enorme potencial de beneficio, paradójicamente ha contribuido con la brecha digital a acentuar la brecha socioeconómica entre ricos y pobres, entre poseedores y desposeídos, entre explotadores y explotados.

La sociedad del siglo XXI, en el que nos encontramos, representa un escenario intelectual, cultural y social radicalmente distinto, los avances tecnológicos nos situan en las puertas de una tercera revolución industrial donde dominar la información significa dominar el mundo.

Las TI —como detonadoras del desarrollo— tienen el potencial de transformar las lagunas de información actuales de los países en desarrollo en supercarreteras de información que puedan dar acceso y conocimiento aplicado a sus necesidades básicas actuales y futuras llevando en su eje impulsor al profesional de la información.

El nuevo entorno globalizado y competitivo nos obliga a enfrentarlo con una gran dosis de creatividad e innovación, con capacidad de adaptación y defensa de la propia identidad, así como la utilización de la capacidad de pensar y discernir logrando como meta el desarrollo de nuestro país y cuyo fin principal sea el desarrollo integral del ser humano, transformando así nuestra sociedad actual, en una más informada y civilizada, es por tanto nuestra tarea crucial. 

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