viernes, diciembre 16, 2011

¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA COLECTIVA?

¿Qué es la Inteligencia Colectiva?


Por Pierre Lévi

¿Qué es inteligencia colectiva? Es una forma de inteligencia universalmente distribuida, constantemente realzada, coordinada en tiempo real, y resultando en la movilización efectiva de habilidades. Agregaré la siguiente característica indispensable a esta definición. La base y meta de inteligencia colectiva es el reconocimiento mutuo y enriquecimiento de individuos en vez del culto de comunidades fetichistas o hyperestatizadas.

Mi premisa inicial se basa en la noción de una inteligencia universalmente distribuida. Nadie sabe todo, todos saben algo, todo conocimiento reside en la humanidad. No hay una provisión trascendente de conocimiento y el conocimiento es simplemente la suma de lo que sabemos. La luz de la mente brilla aun cuando intentamos persuadir a otros que no existe ninguna (inteligencia): “fracaso educativo”, “ejecución repetitiva”, “subdesarrollo”. El juicio demasiado prominente de la ignorancia se vuelve en contra de los jueces. Si estás tentado a juzgar a alguien de ignorante, busca el contexto en el cual su conocimiento se pueda transformar en oro.

Inteligencia 52594 estamos cada vez mas preocupados con desecho económico y ecológico, parece como si estaríamos dispuestos a derrochar nuestro recurso mas preciado al no recocerlo como tal, desarrollarlo, o ni siquiera usarlo cuando se encuentra. Desde un carnet de escuela hasta un perfil de trabajo colectivo, desde métodos de administración arcaicos hasta exclusión social por desempleo, estamos actualmente testimoniando la organización intencionada de ignorancia acerca del alcance de la inteligencia alrededor nuestro, un desperdicio terrible de experiencia, destreza y riqueza humana.

La coordinación de inteligencia en tiempo real. Esto involucrará métodos de comunicación que, una vez superado un cierto umbral cuantitativo, deben basarse en tecnología de informática digital. Nuevos sistemas de comunicación deben proporcionar a los miembros de una comunidad con los medios para coordinar sus interacciones dentro del mismo universo virtual de conocimiento. Esto no es simplemente una cuestión de modelar el medio-ambiente físico convencional, pero de permitir a miembros de comunidades deslocalizadas a interactuar dentro de un paisaje móvil significativo. Acontecimientos, decisiones, acciones, e individuos serían ubicados a lo largo de mapas dinámicos de contexto compartido y continuamente transformarían el universo virtual en el cual ellos asumen significado. En este sentido el cyberespacio se convertiría en el espacio cambiante de interacción entre conocimiento y conocedores dentro de comunidades inteligentes desterritorializadas.

La movilización efectiva de destrezas. Antes de poder movilizar destrezas, tenemos que identificarlas. Y para hacerlo, tenemos que reconocerlas en toda su diversidad. Destrezas reconocidas oficialmente representan hoy solamente una pequeña minoría de aquellas que están activas. La cuestión de reconocimiento es crítica. No solo nos conduce a una mejor administración de habilidades en negocio y medioambientes comunitarios, también posee una dimensión ética y política. En la edad del conocimiento, no reconocer al otro como un ser inteligente es negarle una verdadera identidad social. Alimenta el resentimiento y la hostilidad, la humillación y frustración de las cuales nace la violencia. Cuando aceptamos al otro por el alcance de habilidades que posee, le permitimos identificarse a si mismo en términos de un nuevo y positivo modo de ser, ayudamos a movilizar y desarrollar sentimientos de reconocimiento que facilitarán la implicancia subjetiva de otros individuos en proyectos colectivos.

El ideal de inteligencia colectiva implica el realzamiento técnico, económico, legal y humano de una inteligencia universalmente distribuida que desatará una dinámica positiva de reconocimiento y movilización de destrezas. Una de las condiciones necesarias del ascenso económico de Europa a fines del siglo dieciocho fue la introducción de una efectiva garantía legal para la propiedad intelectual. De este modo inventores podían dedicar su tiempo, energía intelectual y recursos financieros a la innovación sin preocuparse de ser despojados de los resultados de sus esfuerzos por aquellos en el poder. Una vez que el monopolio y privilegio económico fueron desechados por ley, tan pronto como hubieron métodos para asignar públicamente e irreversiblemente, la marca de una persona física o moral a un proceso técnico, la innovación se hizo provechosa por su propio bien. Una vez que las reglas para la innovación estaban en su lugar, una vez que se convirtió en actividad legítima, una que fuera socialmente animada y económicamente recompensada, una dinámica científica e industrial de inmenso alcance fue puesto en movimiento. Sin embargo nos enfrentamos con la necesidad de hacer una transacción similar con respecto a las destrezas e inteligencias de colectividades, para las cuales ningún sistema de medición existe actualmente, ningún método de contaduría, representación o regulación legal digna del nombre, aunque son las fuentes de todas las formas de poder contemporáneo.

Vale la pena tener en cuenta que inteligencia colectiva es una inteligencia distribuida universalmente que es realzada, coordinada, y movilizada en tiempo real. Para prevenir cualquier mal entendido, quisiera también especificar lo que no es. Inteligencia colectiva no debe confundirse con proyectos totalitarios que involucran la subordinación de nteligente. Sin embargo la colonia hormiguera posee una estructura rígidamente fija; las hormigas están agudamente divididas en castas y son intercambiables dentro de esas castas. La colonia hormiguera es el opuesto a la inteligencia colectiva en el sentido del que estoy usando la expresión. Lejos de conducirnos en la dirección del espacio del conocimiento, la colonia hormiguera precede la tierra, es prehumano. Cualquier intento de asimilar la operación de la sociedad con la de una colonia hormiguera debe considerarse barbárico y reprensible.

Inteligencia colectiva nace como una cultura y crece con ella. Obviamente, cuando pensamos, hacemos uso de ideas, idiomas y tecnologías inherentes de una comunidad. Pero una inteligencia culturalmente informada ya no es programada como una colonia de termitas o una colmena. A través de procesos de transmisión, invención, u olvido, herencia se convierte en un elemento de responsabilidad individual. La inteligencia de un grupo ya no es el resultado mecánico de actividades ciegas u automáticas, pues es el pensamiento individual que perpetúa, inventa y moviliza aquello de una sociedad. Y sin embargo, la comunidad inteligente descrita en este libro no se puede reducir a la condición de cultura convencional. En una comunidad inteligente el objetivo específico es de negociar permanentemente el orden de las cosas, lenguaje, el papel del individuo, la identificación y definición de objetos, la reinterpretación de memoria. Nada es fijo. Sin embargo, esto no resulta en un estado de desorden o relativismo absoluto, pues los actos individuales son coordinados y evaluados en tiempo real, de acuerdo a un amplió número de criterios que son, ellos mismos, constantemente reevaluados en contexto. En lugar de las “manos invisibles” de la colonia de termitas, tenemos las manos visibles e dinámica imaginable de expandir universos virtuales. A través de su interacción con diversas comunidades, los individuos que animan el espacio del conocimiento son, lejos de ser miembros intercambiables de castas inmutables, individuos singulares, múltiples, nomadicos pasando por un proceso permanente de metamorfosis (o aprendizaje).

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